Si tu cabello está dañado, muy sensible, pierde volumen, no crece correctamente o pierde cantidad de cabello es posible que tu cabello tenga la fibra interna débil.

El cabello daña su fibra cuando sufre una erosión ya sea por causas físicas (calor de planchas, uso de coletas, mal cepillado del cabello, excesiva fricción) o por causas químicas (tratamientos de color, decoloración, productos no indicados para el tipo de cabello o productos mal empleados).

Con el cabello dañado o erosionado la fibra interna se debilita, dificultando su peinado, impidiendo su crecimiento pues los nutrientes no llegan a todo el cabello. Las puntas especialmente sufren mucho y se abren, mostrando un aspecto descuidado. Pero uno de los problemas más preocupantes es la rotura del cabello. Mucha gente confunde la caída del cabello con la rotura, y a simple vista puede parecer lo mismo, pero las causas son muy diferentes. Si el cabello cae con raíz es caída del cabello y tiene unas causas y unos tratamientos específicos para la caída del cabello, en cambio si el cabello se parte es probable que necesite un tratamiento de restauración ya que está débil.

«Los tratamientos suelen combinar muchos diferentes productos: champús adecuados, mascarillas no solamente de hidratación si no también con nutrientes, ampollas, serums o lociones. Para casos extremos pueden contener colágeno o keratina, pero solamente están recomendados en casos de absoluta necesidad y es recomendable empezar por otro tipo de tratamientos»

Detectar las causas que están dañando la fibra evitan que se puedan repetir, pero el daño puede tardar mucho en recuperarse de forma natural y muchas veces necesita un pequeño empujón por nuestra parte. Si la causa es un tratamiento de color o de decoloración (no una causa diaria) podemos realizar un tratamiento eventual para paliar la perdida de fibra y que no repercuta en absoluto a nuestro cabello.

Un tratamiento de restauración siempre debe estar realizado por un profesional que diagnostique el problema y aporte los productos y el tratamiento adecuado. Los tratamientos de restauración tienen que estar limitados en el tiempo, porque podemos crear una dependencia de los productos en el cabello y cronificar el problema. El cabello tiene que ser capaz de crear su propia fibra de forma natural.